POESIA VISUAL
     
 
leche
es la temperatura ideal
la consistencia ideal
el sabor ideal
ES el IDEAL
proviene de un mundo ideal
y es un ideal del mundo

la realidad
espera más allá,
en el destete
colmada de sustitutos engañosos
que iremos probando una y otra vez
sin recuperar aquel sabor
sin volver a tragar jamás de aquella forma tan ávida
carente de miedo
plena de deseo
recibiendo la sensación embriagadora de la certeza
y la seguridad

 
 
 
  constitución láctea
el pezón,
como un muelle
nos permite pisar tierra firme,
atar la barca y
dejar de remar por unos minutos
descansar
probar algún fruto que calme nuestra sed
que llene nuestra vida de sentido

tiene sentido
estar prendido a algo,
absorber algo

nuestra barca precaria
navega
entre ríos subterráneos
que movilizan sus vísceras
y un océano abierto más allá de nuestra piel:
todo es incertidumbre

duele tomar conciencia
de que tenemos un cuerpo
que nos cuesta separar de ese punto mágico
ese sol
que mana si pedimos maná...
que hace amanecer cualquier hora del día

la blanca leche
cristal de cuarzo líquido nos nutre y fortalece
ilumina todo nuestro interior
un oscuro circuito de galerías misteriosas
donde habitan míticos animales y extrañas sensaciones indefinidas
ese cuerpo recién estrenado
rebuscado y
laberíntico,
se vuelve claro
tibio
ordenado
habitable
ese cuerpo fantasea un preconcepto:
amor...
ese cuerpo es tatuado por dentro
sin color
sin dolor
tatuado con un complejo dibujo que se va imprimiendo en sus tejidos

un primitivo conjuro contra
toda sensación de angustia
de carencia
de abismo

un mantra personal
una oración secreta
una caricia interna que da calor
a la masa sólida
ósea
muscular
carnal
que nos constituye
y debemos constituír

en este mundo.

A.D. 05/08/2005

 
     
     
     
 
 
     
 
Trabajo desde hace años en torno al tema de la almohada como objeto personal, cotidiano, casi imperceptible, ícono del sueño, refugio, reposo, muerte...

La almohada es un elemento blando, muy liviano, sobre el que aceptamos depositar todo el peso de nuestras ideas, deseos, sueños, dolores, miedos, cada noche.

Vencidos o no, dejamos allí nuestro sello,( huella, impresión) y cada día se borra... el aire vuelve a llenar los pulmones de la almohada y ella vuelve a su forma, olvida arrugas y sombras para ser nuevamente dibujada, grabada, herida infinitas veces.

Por eso grabo con aire, dibujo con pequeños huecos por donde se filtran ambos mundos: real y soñado - quién sabe de cuál viene el aire que limpia los pulmones de la almohada cada día...

Por eso imprimo sellos de cuando creía no saber dibujar, de cuando la voz ensayaba coreografías de letras y las manos aprendían a moverse en puntitas de pie para no hacer ruido y no manchar.

La almohada y el papel suelen ser blancos y mudos:
silencio, secreto, aire, pluma, arena...

 
 
Buenos Aires, 2003. “II Bienal de Dibujo Contemporáneo de la Ciudad de Buenos Aires”.
 
     
 
 
 
 
 
 
 
 
     
     
     
  "IDOLO"
Jabón de ropa sobre base dorada, Centro Cultural Recoleta, 2003
 
     
 
 
     
     
     
  "VERBO"
Libro sobre almohadón de terciopelo, cera, plumines, hueso. Año 2000.
 
     
 
 
     
     
 
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